jueves, 6 de febrero de 2014

PULSO SINDICAL Nº 225 DEL 27 DE ENERO AL 08 DE FEBRERO DE 2014

PULSO SINDICAL Nº 225 DEL 27 DE ENERO  AL 08 DE FEBRERO DE 2014

El trabajo dignifica y, cuando el que se preparó concientemente para lo que siempre quiso hacer encuentra el espacio donde realizarse, siente que es posible concretar los sueños que le acompañaron desde niño.
Son sueños en los que la familia  tiene un lugar importante, inicialmente es esa que le acompaña desde que tiene uso de razón y con posterioridad se proyecta con aquel hogar que cree que puede constituir.
¿Se ha preocupado alguien de estudiar seriamente las consecuencias que acarrea la no realización personal de miles de jóvenes?  
Son hombres y mujeres que lo dieron todo en pos de un futuro mejor, futuro que les permitiera no tener tantas limitaciones y que sin embargo han pasado a engrosas largas listas de cesantes, personas frustradas, amargadas, que por mas que lo han intentado no logran dar con algo que les acerque aunque sea mínimamente hacía aquello que estudiaron y para lo que se prepararon.
Trabajan en cualquier cosa, en lo que les cae y muchas veces la frustración los consume.

Conocí hace algunos días un caso que me afectó muchísimo y se relaciona con lo aquí expuesto, por eso deseo compartirlo.
Se trata de un joven de 20 años, excelente futbolista, que se formó en uno de los llamados grandes del futbol y que por carecer de padrinos debió emigrar e ir a probar suerte a otros equipos del futbol profesional.
Dueño de un olfato goleador, este esforzado muchacho que se cuidaba para cumplir su sueño de futbolista profesional, terminó trabajando por unos meses en la construcción al no encontrar donde mostrar su talento.
Su padre, incansable hincha y amigo, trabajador de la locomoción colectiva, perseveró y buscó por todos lados el camino para que su cachorro no viera frustrado sus sueños, hasta que consiguió que recuperara las ganas y culminó siendo goleador de un equipo en tercera división.
Sus capacidades lo llevaron a un equipo de Segunda división profesional, fue probado y se le seleccionó para firmar contrato. Cuando parecía que el sol volvía a salir para este joven, un nuevo mazazo lo tiró al suelo.
Los mismos que lo desecharon, el mas grande y dos mas pequeños, los mismos que no lo tomaron en cuenta porque no tenía representante, ahora aparecen reclamando “derechos de formación”, derechos que están establecidos en los reglamentos que regulan el futbol profesional.

Habrase visto. Si mas parece trata de personas. Una novedosa forma de esclavitud
No te quiero conmigo, pero si otros te dan la oportunidad tendrán que pagarme “derechos de formación”. Derechos que no solo cobra el primero de los clubes si no también los que después recibieron a jugador y tampoco le dieron la oportunidad de mostrar su valía.
Día  a día vemos como se habla de los millones que cuesta tal o cual jugador. Si esas son las reglas del juego no las comparto, pero si son aceptadas por el trabajador – jugador no quedará más que hacer expresión pública del descontento.

Pero otra cosa es que se cobren derechos de formación por alguien que fue desechado durante el proceso de selección. Si el excluido confía en sus cualidades, debe disponer de la absoluta libertad para tratar de probar en otras parte su capacidad.


Se busca y busca razones que expliquen el aumento del nivel de alcoholismo y drogadicción y las autoridades ocupan todos los espacios disponibles para pontificar sobre esto, pero muy pocas veces se apunta a un elemento tan real y objetivo como el que aquí comentamos.  La carencia de oportunidades, la discriminación y la exclusión.

¿O es que acaso la prostitución encubierta y tantas formas de comercio sexual no tienen alguna relación con la necesidad de satisfacer carencias?.
Hay muchos casos de suicidio que tienen su explicación en estas frustraciones, asaltos de diverso tipo son cometidos por pandillas de jóvenes cada vez de menor edad, las agresiones físicas e incluso el asesinato, mayormente de mujeres, son otras de las consecuencias que se pueden achacar a esta frustración, la falta de oportunidades de la que hablamos.

Cual es el límite para aquel que siente que ya no tiene espacio en la sociedad?

Para nadie es un misterio que donde mayormente se dan estos problemas es en los niveles medios y bajos de la sociedad, sin embargo se sigue con soluciones de parche, sin poner un  gran letrero PARE.
En vez de espacios de educación y formación en los medios de comunicación, proliferan competencias y concursos banales, en los que se hace resaltar valores impropios y el ganador generalmente resulta ser el autor de la mayor estupidez, el mas deslenguado, el que se filtra en lo privado de los demás para obtener “exclusivas” que van a servir para alimentar el morbo de los clientes cautivos.

La gran carencia de la que adolecen aquellos que manifiestan preocupación por la “situación del pueblo”, es la carencia de iniciativas que saquen a la juventud de este túnel sin salida.
Se han perdido las escuelas de verano, se ha empequeñecido y hasta desaparecido la organización consciente, que no es otra cosa que el resultado del contacto directo con la gente.
El trabajo voluntario, el hermoseamiento del entorno, los juegos y las actividades con los niños son el camino para demostrar que se puede construir una sociedad distinta, en donde la gente se destaque por sus cualidades y no por hechos oscuros o reñidos con la moral.

Personalmente, pienso que la organización sindical tiene harto que decir en esto.


MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente CGT CHILE